“Lo que le pasó en sus últimos momentos te va a romper el alma… Nadie puede ver este video sin llorar. 😢”
Una tragedia conmocionó a los habitantes de la zona este de São Paulo, Brasil, donde Cassiana, una mujer de 46 años y madre de tres hijos, falleció tras haber sido forzada a ingerir soda cáustica por su pareja, Rodrigo. La familia de la víctima exige justicia, mientras que el presunto agresor sigue sin ser localizado.

Cassiana y Rodrigo mantenían una relación marcada por constantes episodios de violencia y amenazas por parte de él.
La situación se tornó insostenible, lo que llevó a la mujer a abandonar la vivienda que compartían, buscando refugio en casa de un familiar junto a su hija menor. Sin embargo, la necesidad de recoger sus pertenencias la obligó a regresar sola al domicilio que había dejado.
Momentos después de su llegada, Rodrigo envió un video a la hija mayor de Cassiana, en el que se podía ver a la mujer agonizando en el suelo de la cocina.
En el material audiovisual, el hombre alegaba que su pareja había consumido drogas y alcohol, sugiriendo que su estado era consecuencia de un intento de suicidio. La familia de la víctima desmintió esta versión, afirmando que Cassiana fue sometida a una brutal agresión.
El Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) trasladó a la mujer a un hospital, donde los médicos confirmaron que había ingerido al menos 600 ml de soda cáustica, una sustancia altamente corrosiva. A pesar de los esfuerzos del personal sanitario, Cassiana perdió la vida al día siguiente debido a la gravedad de las lesiones internas.
Las autoridades accedieron a la vivienda y encontraron una botella con soda cáustica sobre la encimera de la cocina. Los informes forenses indicaron que la cantidad ingerida y las condiciones de la lesión en su boca hacían improbable que Cassiana hubiera consumido la sustancia por voluntad propia.
Según la familia, Rodrigo habría obligado a la mujer a beber el líquido tras golpearla brutalmente.
En días previos, Cassiana había manifestado su temor ante las amenazas de su pareja. En mensajes enviados a sus allegados, expresó que Rodrigo le había advertido que acabaría con su vida y que temía por la seguridad de su hija menor. Según testigos, vecinos alertaron a la Policía Militar sobre fuertes discusiones y gritos de auxilio provenientes de la casa de la pareja.
Rodrigo, principal sospechoso del crimen, no ha sido visto desde el día del incidente. Hasta el momento, no ha sido declarado oficialmente fugitivo, pero la policía sigue su búsqueda mientras la familia de Cassiana clama por justicia.